viernes, 21 de noviembre de 2014

EL PRIMER TESTAMENTO DE COLÓN (RICARDO BELTRÁN Y RÓZPIDE , 1927 ).


EL PRIMER TESTAMENTO
DE COLÓN
por Ricardo Beltrán y Rózpide
(De la Real Academia Española)

  A Real Academia de la Historia, a la que tengo el honor de pertenecer, consideró que para formar juicio en el problema relati\vo a la cuna de Colón, era conveniente investigar si existía o no la escritura matriz o copia autorizada del primer testamento o Institución de Mayorazgo atribuído al descubridor de América. 

   Se trata del extravagante documento tan Traído y llevado en que D. Cristóbal Colón repite y recalca que todos los suyos y todos sus antecesores se llamaban y habían llamado de Colón: dispone que si se extinguiera la descendencia de sus hijos y sus hermanos, herede un de Colón a quien habrá que buscar aquí, es decir, en el lugar o país en que se otorgaba el testamento (Sevilla, Castilla) o en otro cabo del mundo; dice que él, D. Cristóbal, había nacido en Génova, y además había salido de dicha ciudad, etc., etc. 

    Hízose la investigación en el Archivo notarial de Protocolos, de Sevilla, y en el Archivo 
de Simancas. 


   En Sevilla nada se encontró, ni el menor indicio de haberse existido d documento.

   En Segovia habia dos copias de una Carta Real de Confirmación del Mayorazgo o testamento que se decía hecho en 1498, Confirmación a que ya se habia referido hace más de un siglo el Sr. Fernández de Navarrete.

   Pero en dichas copias no está la Institución o Carta de Mayorazgo. 

  Es, pues, una Real Carta de Confirmación en que no aparece el documento confirmado. 

   El Boletín de la Academia de la Historia ha publicado, en facsímile fotográfico, una de las copias.

    Con ello a la vista (páginas 334 y 335 del tomo LXXXVIII) puede quien quiera comprobar que en esa Real Carta no se incluyó la del Mayorazgo instituido por Colón

   En efecto, a continuación de la frase en que se dice que sigue o se transcribe al pie de la letra (de verbo ad verbum) la Institución hecha por Colón, no sigue, sino que en la línea inmediata, en la misma plana, sin solución de continuidad. sin la menor señal o indicio de haberse alterado o roto la hoja. hablan, no Colón, el otorgante. sino los Reyes"Don Fernando e Doña Isabel, por la gracia de Dios, etc." 

   Es como s en alguna Ley o Real decreto de nuestros días, inserto en la Gaceta, se leyera a contiuación de la frase de ritual "Vengo en disponer lo siguiente." "Por tanto mandamos, etc." 

¿Qué es lo que se manda, preguntaríamos? Y en el caso de que se trata, ¿qué decía el documento que confirmaron los Reyes? 


  Resulta, pues, que la Institución, tal como la debió escribir Colón y autorizar el Notario o escribano, o tal como los Reyes la hicieron reproducir cuando se confirmó, no existe, no se conoce . 

  Entonces, ¿qué origen tiene ese papel de que tanto se habla y que se viene citando como testamento de Colón, hecho en 1498, y es el caballo de batalla de los críticos en la contienda sobre el apellido, la patria y otros particulares referentes al descubridor de América? 

Pues es una copia simple que estaba y está en el Archivo que fué de la Casa de Veragua y que ahora ha adquirido el Estado. copia a su vez de otra copia de una minuta testamentaria de 1497, que figuró en el pleito de sucesión al Mayorazgo a fines del siglo XVI.




El documento que se copio y la copia misma anduvieron de mano en mano de varios litigantes, y se perdió-y no pudo encontrarse--una hoja (la de los llamamientos a la herencia), y se substituyó con otra que presentó el italiano Baltasar Colombo y que el Tribunal admitió porque era igual letra que el resto de la copia; ¡como que la habían sacado dos escribientes del Colombo, Gaspar de Guinea y Pedro ele Arquello ! (así consta en los párrafos 910, 919 y 1.010 del Memorial del Pleito, existente en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia). 

Ahora bien, esta copia de copia de una minuta de 1497, que se supone que fué luego el testamento o Institución de 1498, y cuyas incidencias acabamos de indicar, ¿puede admitirse como documento digno de crédito? Negativa tiene que ser la respuesta mientras no aparezca la escritura original o copia auténtica de la Carta de Mayorazgo, y pueda compararse con la copia que figuró en el pleito. 

Dado caso de que la minuta de 1497 tal como la escribió Colón se elevara a escritura pública en 1498, cabe sospechar que ésta y la copia inserta en la Confirmación desaparecieron precisamente para que nadie pudiera hacer el cotejo con la minuta de 1497, tal como figuró en el pleito, y comprobar así la diferencia entre ésta y aquéllas.

   Entre tanto, si legalmente, como dijo el Almirante de Aragón, esposo de una de las litigantes, y confirmó con su tallo el Consejo de Castilla, la copia que figuró en el pleito no tenía más valor que "un papel blanco", podemos también decir que, desde el punto de vista críticohistórico. la tal copia no es más que "un papel mojado".

                                FUENTE:






                                             

No hay comentarios:

Publicar un comentario